
Por ello se exige el desarrollo de nuevas estrategias didácticas para la enseñanza y el aprendizaje que permitan la interdependencia positiva, la interacción cara a cara, la responsabilidad individual, la utilización de habilidades individuales y el procesamiento grupal, así es como surge el trabajo colaborativo. ¿Por qué?, porque las condiciones que genera el impacto de la sociedad de la información obliga a revisar las intervenciones pedagógicas ante la necesidad de formar a los alumnos en capacidades tales como:

a) Resolución de Problemas
b) Habilidades comunicativas en sentido amplio que permitan desenvolverse en una sociedad informacional
c) Habilidad de organizar y sistematizar información que cada vez se presenta en forma más globalizada.
Estas crecientes exigencias dice Kozak (2005) llevan a perfilar diferentes formas de aprender que superan el aprendizaje individual y aislado, que ponen en el centro el papel de la colaboración y la cooperación entre pares; por ello nace, como dice Zañartú (2002), un nuevo concepto sociocultural donde se define el cómo y dónde se aprende. La clave de este aprendizaje es la interdependencia entendiendo que todos los miembros del equipo se necesitan unos a otros confiando en el éxito y entendimiento de cada persona, de manera que todos puedan expresar, compartir, discutir y confrontar sus conocimientos previos, sus investigaciones y sus dudas en tanto el docente retoma lo trabajado y lo relaciona con la disciplina y su aplicabilidad (Kozak 2005). Este aprendizaje se basa en los conceptos de cooperación, trabajo en equipo, comunicación y responsabilidad, donde todos los participantes son líderes y la evolución es compartida.
El aprendizaje colaborativo se presenta en dos modalidades:

a) una modalidad donde colaboran entre profesores para ofrecer herramientas de trabajo a los estudiantes, la idea es colaborar conjuntamente en los conceptos que se están enseñando, un ejemplo de ello se observa en varias asignaturas de la Escuela de la Salud de la Universidad de Oriente, en donde varios docentes (entre 4 y 8) facilitan una misma asignatura a un mismo grupo, en este caso cada profesor maneja lo inherente a su dominio cognitivo;
b) la otra modalidad implica que los estudiantes trabajan en conjunto para solucionar las tareas que plantea el profesor, el docente es un coordinador del proceso, la responsabilidad recae en el estudiante, en cierta forma se pudiera decir que el desarrollo de esta asignatura se conduce bajo esta modalidad.
El aprendizaje de esta asignatura ha aportado conceptos innovadores como la discusión entre individuos, el liderazgo compartido, la no memorización de conceptos sino comprensión a través de la explicación y enseñanza a otros, y la aportación individual para el enriquecimiento del grupo y no el propio.
El trabajo colaborativo prepara al individuo para el mundo laboral actual el cual demanda del uso de nuevas tecnologías, en saber comunicarse y el discutir decisiones.

La sociedad de información es la sociedad del aprendizaje y del conocimiento continuo, los valores se renuevan y cambian constantemente, inducen a innovar lo tradicional para adaptarse a la sociedad cambiante actual.
Muchas personas plantean que las tecnologías llevan al individualismo, porque implican rapidez, capacidad de decisión y obtención de conocimientos básicos sin profundización, de hecho se observa en las universidades como los estudiantes al asignárseles un trabajo bajan un documento de Internet, a veces hasta sin formatear y mucho menos con un intento de comprender lo escrito y lo entregan para cumplir con el requisito exigido. Esta desvirtuación del aprendizaje ha provocado cambios en la forma de enseñar y por ello el aprendizaje colaborativo asume el uso de las tecnologías: Chat, Correo Electrónico, Blogs, Juegos Interactivos, Software Didáctico, entre otros; con el fin de potenciarlos mancomunadamente.
El aprendizaje colaborativo usa la nueva tecnología pero no depende de ella, se beneficia de éste a través de:

a) Estímulo de la comunicación interpersonal en el aprendizaje virtual ya que posibilita el intercambio de información de los miembros del grupo involucrado.
b) Facilita el trabajo colaborativo, ya que se puede compartir información, mediante ficheros, contactar rápidamente, realizar foros de discusión, entre otros.
c) Se puede realizar un seguimiento del progreso de los integrantes del grupo a través de las acciones que realizan y que automáticamente podemos seguir con las nuevas tecnologías. Esto era imposible anteriormente ya que la transmisión de la información era muy lenta.
d) Acceso a la información y los contenidos del aprendizaje, mediante las bases de datos accesibles en Internet y los programas de aprendizaje.
e) La gestión y administración de los alumnos es más sencilla ya que disponemos de todos sus datos y que pueden ser de utilidad en momentos concretos.
f) La creación de material que permita el aprendizaje a distancia y la evaluación de los implicados en el grupo, sin necesidad de ser presencial.

g) Posibilidad de utilizar experiencias anteriores en un banco de datos para observar los progresos de las experiencias colaborativas.
h) Difusión de las experiencias y poder contactar con otros grupos que realicen experiencias similares, compartiendo conocimientos y fuentes bibliográficas.
i) Investigar sobre distintos logros con otros grupos aunque estén en lugares muy distintos.
j) Existe una gran flexibilidad cognitiva, ya que cada participante puede elegir su propio recorrido, según su nivel de aprendizaje y no tiene porque estar atado a los progresos estáticos en papel, sino que puede experimentar y volver a empezar si el ritmo es demasiado acelerado. También permite que cada integrante escoja el grupo en el que desea participar libremente y el coordinador de la actividad actúa como supervisor meramente.
k) El aprendizaje colaborativo asistido por ordenador facilita la tarea para aquellos miembros que prefieren no enfrentarse a las clases presenciales con el grupo y se deciden por el trabajo remoto.

Todos estos planteamientos implican cambios en el rol del profesor, del alumno y de las instituciones. Se necesita un docente: mediador de la producción de conocimientos de los participantes, se persigue el crecimiento personal de los estudiantes más que ser un transmisor de conocimientos o un “vomitador de ideas”, que incentive el uso de herramientas y recursos que le permitan enfrentar la incertidumbre explorando y elaborando conocimientos. Para ello el docente se ha de plantear un proceso de formación que conduzca a, tal como dice Salinas (2004):

Conocimiento y dominio del potencial de las tecnologías
Interacción con la comunidad educativa y social en relación con los desafíos que conlleva la sociedad del conocimiento
Conciencia de las necesidades formativas de la sociedad
Capacidad de planificar el desarrollo de su carrera profesional
En cuanto al participante, debe ubicarse dentro de la llamada sociedad de la información, no importa el cúmulo de conocimientos ante los cambios y la necesidad de eficiencia social que permite deducir: este conocimiento hoy es importante y ¿mañana?, pudiera ser irrelevante. El uso, por parte de los docentes de nuevas herramientas y tecnologías permitirá hacer del estudiante un ser maduro capaz de enfrentar los cambios que exige la sociedad y crecer como persona, que es fundamental.
Las instituciones han de asumir un nuevo enfoque educativo, han de involucrarse con las TICs, hacer de ellas parte del día a día de toda la comunidad, la demanda hacia las universidades las obliga a abrir nuevas carreras, establecer nuevas estrategias de aprendizaje y plantearse modalidades de atención dentro del marco de lo presencial y la distancia, exigencias propias de la globalización y de la modernización académica.
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